Tres son multitud

¿TRES SON MULTITUD?

Cuando empecé en esto del coworking, no tenía muy claro donde me metía. Plena crisis, 2014, tres años trabajando en casa sin mucha salida, poco trabajo y poca gente sabiendo que quería trabajo…como un pez que se muerde la cola.

Coworking

Esto del coworking era más una salida viable que una ilusión de compartir espacio. Inicialmente, pensar en montar un espacio con gente desconocida, no parece la mejor de las opciones para alguien introvertido.

 

¿Sabes cuando te creas un mapa mental de algo en negativo, cuando en el fondo no tienes ni idea de que va? Así para desmotivar a tu yo interior.

 

Cinco años más tarde aquí estamos y puedo decir que ha sido una de las experiencias más gratificantes laboral y humanamente hablando. Pienso que es importante no hacer mucho caso a los prejuicios preconcebidos que nos creamos.

Despachos privados

Todo esto, os preguntaréis ansiosamente enganchados al post, ¿a qué viene?

Todo tiene una razón de ser. Hace un tiempo que la mayoría de personas que se interesan por el coworking, son principalmente personas que quieren despachos cerrados.

Evidentemente cada empresa, autónomo o ser vivo, tiene una situación diferente y no se puede generalizar, pero a veces tengo la sensación que hay gente que quiere un despacho privado, porqué la idea de compartir le tira para atrás.

Tener un despacho privado, seguro que es comodísimo y cada persona sabe que le conviene más, pero me gustaría que la gente lo probara, porqué estoy segura que 2 de cada 4, les funcionaria el hecho de compartir.

Salta

Cuando estas en un coworking, no lo compartes todo, cada uno tiene su «parcela» y luego hay zonas comunes. Y en general, aun siendo una sociedad individualista, necesitamos compartir para dar más sentido a lo que nos pasa. Así que en el coworking tienes para escoger, momentos para compartir, momentos para evadirte y en general creo que es una experiencia que siempre suma.

Claro que habrá personas con las que no te entenderás, no estoy hablando de que todos somos hippies happyflowers, pero para ello hay más coworkings que pisos disponibles ahora mismo en Barcelona.

Ya por último, después del rollo motivacional, os diré, que en general, casi todo el mundo ve positivo un espacio de coworking una vez hace el salto. Y si no os he convencido, ahí van 5 beneficios que propone elEconomista.es y algo más de respeto para creéroslo.

Probadlo, buscar el que más se encaje a vuestras necesidades y salir de la burbuja de confort, porqué os va a sorprender.

¡Mientras os esperamos a que os animéis a visitarnos, feliz viernes!

By Adriana Fort