Too good to go

Too good to go

El veranito, que tanto nos gusta, hace que la organización se complique, hay más ganas de cervecita, de alargar el día y estar fuera, con los coworkers, amigos y quien tenga ganas de compartir un rato de buen rollo.

Y eso es una maravilla, para eso está la vida, pero también tiene inconvenientes, no hay tiempo de preparar comida para el día siguiente. El fin de semana se llena de bodas, festivales, música y eventos y no hay manera de tener un domingo tranquilo.

Si este problema de organización lo unimos a mi movimiento personal contra los plásticos, las cosas se complican y mucho. Pero uno nunca ha de dejar de investigar, porqué todos los problemas que te puedan surgir, seguro que no eres el primero al que le pasan.

Too good to go

En fin Pilarín, la problemática que hoy me surge es la de la comida en el coworking. Sí, intentar comer algo preparado y que no lleve plástico es complicado y la verdad que hay días que no apetecen garbanzos o lentejas en bote de vidrio. Hay días que quieres comer bueno y barato y seguramente es tarde, así que hay hambre.

Pues atentos al nuevo descubrimiento, ‘Too good to go’ es una aplicación de comida pero es diferente al resto porqué lucha contra el desperdicio de alimentos y aparte de ser de calidad, está comprometida con el residuo cero. El concepto es el de pedir cuando quedan los restos que no se han vendido a la hora de comer, consigues un ‘pack sorpresa’ a menor precio, de buenísima calidad y encima te sientes mejor, con una experiencia sostenible.

He de confesar, que no es fácil, porqué está fuera del horario habitual al que comerías y a parte, hay días en los que no hay desperdicio de comida. Por ejemplo, el viernes sabía que me tenía que quedar en Home Work Coworking así que el día anterior miré por la web y encargué un ‘pack sorpresa’ para las 16:30h. Esperé hambrienta hasta esa hora y a las 16:26h recibí un mail diciendo que ese restaurante lo había vendido todo (sí, me sentí muy loser). Así que muerta de hambre volví a entrar en la app y felizmente encontré un restaurante al lado y por 3’99€ comimos yo y mi pareja (la foto lo corrobora). Así que dada nuestra vida cómoda y fácil, tal vez es más complicado de lo que nos gustaría, pero cuando te comes unos platos buenísimos a la mitad de precio y sabes que esa comida en vez de ir a la basura, la has aprovechado, sienta bien.

Les tres a la cuina

Aunque es un gran descubrimiento, seamos claros, no siempre podemos esperar hasta tan tarde para comer, así que casualidades de la vida, el otro día salía y me crucé con César, que traía publicidad sobre una empresa de comida para llevar y catering que se llama ‘Les tres a la cuina’.

No lo he probado todavía, pero la verdad, tiene muy buena pinta y encima, sus ‘tuppers’ son de celulosa libre de plástico, ya me han enamorado.

 

Cuando pruebe su comida, os cuento, pero de momento, lo que se ve tiene muy buena pinta y desprenden un buen rollo, que así todo parece mejor.

Les filles

Y ya si pasamos de todo y nos vamos a comer por ahí, al ladito de Home Work Coworking hace poquito que ha abierto ‘Les Filles’, un café-restaurante que aparte de comida buena y ecológica (aunque un día os hablaré que estoy del ecologismo envuelto en plástico hasta los mismísimos), tienen un pequeño oasis en medio de barcelona, plantas, terracita, detalles preciosos y calma.

Queridos lectores, os aprecio tanto y sé que somos tan pocos, que os comparto mis más preciados gastro-secretos. Mañana haremos un pequeño correbares con los coworkers más fiesteros y en la próxima ‘sobremesa’ os explicaré los bares top por los que hemos estado, si es que me acuerdo.

¡Feliz semana!

By Adriana Fort