Bonsái

BONSÁI

Nunca fui de plantas, hasta que abrí el coworking. Mi pareja todo lo contrario, adora las plantas y ellas a él.

Cuando abrimos Home Work Coworking, me regaló un bonsái, con una frase de estas demoledoras que piensas, ¿era necesario? Me dijo “lo que dure este bonsái, es lo que durará el coworking” y ahí lo dejó, rollo profecía y se quedó tan ancho.

¿Sabéis lo estresante que es empezar un negocio y que todo su futuro dependa de un bonsái, pequeño y delicado, cuando tu eres capaz de matar a un cactus?

A trancas y a barrancas, pero el Bonsái sobrevive y gracias a ello, empecé a venirme arriba y comprar un montón de plantas, dándole vida al coworking. Por desgracia, no todas las plantas han tenido tanta suerte como el bonsái y por ello he decidido hacer una sección de bricomanía jardinería llamada plantacow y compartirla con vosotros. Sé que no os importa, pero así aprendo y lleno el blog con historias culturalmente aceptables, que no va mal.

BONSÁI GINSENG

Hoy empezaré por el Bonsái, por ser el primero y más superviviente del coworking, y espero que por muchos años más. Es más, gracias a este post, he decidido llamarle “Rocky”.

 

Bonsái:/ (盆栽 bonsai) es una palabra de origen japonés que significa literalmente
bon = ‘bandeja’ + sai = ‘cultivar’

Consiste en el arte de cultivar árboles y plantas, controlándolo para que permanezca de un tamaño muy inferior al natural. Es indisociable de la maceta, ya que el bonsái se entiende como el conjunto que conforman árbol y maceta.

CUIDADOS

Hay mogollón de tipos de Bonsái, en nuestro caso, está claro, el bonsái del Ikea, así que es un Bonsái Ginseng. Gracias al blog de Verdedecora y de Bonsai Empire, hemos aprendido lo básico.

Temperatura: Los Bonsái de Ginseng son considerados de interior y no soportan las temperaturas frías. La temperatura debe mantenerse relativamente constante y prefieren una humedad elevada.

Luz: La luz es indispensable en todos los bonsáis, necesitan un entorno muy luminoso pero sin sol directo.

Riego: El Bonsái de Ficus puede tolerar tanto riego excesivos como riegos deficitarios ocasionales aunque no debería ocurrir ni una cosa ni la otra. Los Ficus deben regarse con normalidad y exigen que el riego se centre más en la pulverización de sus hojas que en sus raíces.

CONCLUSIÓN

Según la tradición, aquellos que podían conservar un árbol en maceta tenían asegurada la eternidad. Yo solo espero poder conservarlo para que Home Work Cowoking sea eterno.

Os iré informando en nuestra nueva sección “plantacow” (nunca me cansaré de inventarme palabras).

¡Así que hasta luego, florero!

 

By Adriana Fort